La oveja negra
Años y años de educación prolija y correcta. Todo el esfuerzo puesto en que sea una señorita educada y femenina. Escuela de mujeres privada, pijamas parties inocentes, equitación, clases de piano. Y un infinito “No esto, no lo otro”. No, no no. ¿Todo para qué? Para ser un desgarbanzo de esta clase social que me da gracia.
Yo soy la verguenza, la nena conflictiva, la “probre descarriada”. Algo así como la oveja negra. Pero en ese mundo de locos, el normal es más preocupante. Y yo no quiero ser normal, no, no.
Todo empezó con una salida al cine. El muy caballero me dice “vamos a ver la peli que está en cartelera, esa que es romántica” y yo como una pueblerina me reí como un chancho y muy futbolista le dije : ¡ni en pedo! ¡Vamos a ver una bien sangrienta!
La pobre cara del pibe, casi de nabo drogado, fue genial. Lo que de alguna manera me gustó porque sabía que con el podía jugar o por lo menos divertirme un rato.
Y hoy ya pasaron 5 años desde que me rio con el, y no de el, que voy a fiestas normales que son más divertidas, y que peleo por un chocolate como si fuera una muerta de hambre. Porque por alguna razón no encajaba en ese mundo perfecto, y siendo una “grosera” me siento mejor. Y a el le gusta ;)
A disfrutar la vida amigas, tienen que ser como son. Porque de lo contrario estarán viviendo la vida de prestado.

# 25/06/2008
Pude visualizar tu anécdota de una forma muy particular. Algo así como que hacías equitación y ahoras vas a la bailanta xD
¡Felicidades por animarse a más!