Transformación
Ahora bien, no puedo imaginarme que ella, una mujer tan aguda, no comprenda todo esto tan bien como yo, no comprenda tanto la inutilidad de sus esfuerzos como mi propia inocencia, mi incapacidad (a pesar de la mejor voluntad del mundo) de conformarme a sus requisitos. Seguramente lo comprende; pero como es de naturaleza combativa, lo olvida en el apasionamiento del combate, y mi desdichada manera de ser, que no puedo imaginar diferente porque es mía de nacimiento, consiste justamente en susurrar suaves consejos a quien está fuera de sí de furor. De este modo, naturalmente, no llegaremos a entendernos nunca.
Fragmento de Una mujercita, Franz Kafka, 1913.
¿Quién mejor que el gran Kafka para comenzar a analizar una transformación? Y no me refiero a una transformación cualquiera, sino a la de la propia identidad, cuya inestabilidad, en cuestión de años, semanas o incluso minutos sufre continuas transformaciones. Al fin y al cabo, el propio yo (que no el ego), no es más que un mero producto de nuestra imaginación, el cual se puede construir y reconstruir una y otra vez.
Parece ser que, consciente o inconscientemente, tendemos a renunciar a nuestra parte más instintiva tras veintiún siglos en los que la educación de toda una de sociedad se ha basado en la primacía de la supuesta razón sobre los sentimientos, ya que éstos pueden conducirnos hasta un desequilibrio con el que desacostumbramos a convivir. Y desacostumbramos porque eludimos. Y eludimos porque tememos. Y tememos porque desconocemos. Y desconocemos porque desacostumbramos.
Círculo vicioso que en ocasiones llega a romperse, pues por mucho que tratemos de sortear nuestro instinto, éste es el reflejo de nuestra propia condición, y el propio ser termina descendiendo hasta lo más profundo de sí mismo, llegando incluso a perder ese autocontrol que intenta convertirlo en invulnerable.
Al fin y al cabo, la naturaleza es la que manda. En el momento menos pensado, el instinto toma las riendas y los sentimientos se nos suben a la cabeza como si de vino dulce se tratara. Adrenalina, pasión e ilusión se apoderan de ese yo al que han educado para limitarse a no pensar con el corazón, adentrándolo así en un terreno pantanoso en el que se revolcará como cochino en barro si a través de ello obtiene la felicidad, y en el que se verá atrapado y angustiado en el caso de que fracase.
Habiendo llegado hasta aquí, ya no es posible volver atrás. La animalidad, concepto tan rehusado como cierto, ha irrumpido en una vida que ya no podrá continuar con su curso habitual.
Es momento de reconstruirse, de sacar adelante a un yo que hasta el momento era un completo desconocido, dándole la bienvenida sin perder el tiempo pensando en si aquellos veintiún siglos de razón estaban en lo cierto. Y acostumbrarnos a no eludir, a temer menos y a conocer-nos más.

# 2/05/2008
Encantada de tenerte con nosotras!
Sin dudas, la elección de esta semana fue genial… Y ente caso se lo debemos a Sann!
Aplausos!
# 2/05/2008
San!! [a la invitada también la podemos llamar asi, es mi tocayaa ;) ]
un placerrrr tenerte de invitada en este blog!!
lo que escribiste es buenisimo! lograste que me maree un poco y todo! jaja genial!
y nuevamente nos encontramos con la lucha entre el corazon y la razón: como vos decis, la sociedad te impone un modelo moralista o “correcto” a seguir, que lamentablemente pocas veces tiene en cuenta los sentimientos y muchas veces (casi siempre..) no concuerda con lo que nos hace felices…
y porqué no hacer una locura? porqué no arriesgarnos a perderlo todo por ganarlo todo también?
tal vez nos equivoquemos, pero caeremos en el error con gusto y el orgullo de no ser unos cobardes.
yo se que vos sabés muy bien lo que es darle lugar a esa instintiva conducta animal, somos tocayas, paralelas, por lo tanto, yo también sé lo que es! :)
un abrazo enormeee Sannnnnn!
Sann!
# 2/05/2008
Exc eleccion de tema y texto…
La eterna lucha entre la razon y el corazon…quien no tiene esa lucha constante?
Yo a pesar de ser como soy me pesa mas la razon, no puedo contra ella…siempre tiene mas poder sobre mi…aunq muchas actitudes mias digan lo contrario…
pense que se venia con lectura ligera pero cuando lei “kafka” tuve q volver a leer el texto, xq no le venia prestando mucha atencion…pero al final me encontre con grata sorpresa…
Me alegra tenerte aca y que compartas tus pesnamientos, nuevamente felicitaciones por el texto…
Besos frutillosos!
# 2/05/2008
Antes que nada, eso de “besos frutillosos” me hace acordar a “saludos bananíacos” o “besos bananíacos” ¿No habrá llegado hasta acá la todopoderosa influencia de aquel revolucionario espacio?
Las anteriores firmantes se refirieron mucho a la concoorodancia (?) de las partes que sí advierten al co-razón. Es que la doxa reina sobre la episteme (a veces) aiai* -hace rato que venía queriendo decir eso-
Ah, según un señor que usaba barba hace varios siglos atrás y su nombre empieza con A (no es Andrés) existe el estadío del reino animal en lo que todo constituye el alma o la vida sensitiva y el estadío siguiente a este ya convocaría al alma racional ayyy :)
El miedo es miedo a algo en el mundo (fácil), la angustia nos saca de ese mundo y nada de este no tiene significación :O
Es un mal comentario, ahora viene el verdadero: la transformación se produjo porque vos eras una bananita, viniste acá y te hiciste una frutillita, ¿cómo puede ser? :O
Ore Iuque’t
# 2/05/2008
Bueno siempre es un placer leerla, verla y escucharla. Excelente texto. Yo más que cambio o transformación hablaria de evolución (pero toda evolución implica ¿cambio?). En la identidad personal no podemos hablar de cambios radicales, salvo por acontecimientos realmente relevantes. Vemos la identidad como un largo camino que se perfila a lo largo del tiempo, ya lo decia mi profesor de evolutiva(perdonen la expresión) “Estamos en continua evolución, aunq la base permanece”.
Yo personalmente me quedo con el último parrafo del texto, concretamente con la última frase.
# 2/05/2008
Aaaaaaaahhh T_T
Dejé un comentario hace como dos horas, y al intentar publicarlo se colgó la página… Tenía la esperanza de encontrarlo publicado tras pasar un rato, pero no, snif! Así que… Vuelta a empezar!
Lo primero y más importante es agradeceros el hecho de haberme permitido participar en vuestro blog… No acostumbro a escribir sobre temas tan personales (porque, aunque puede no parecerlo, lo es), así que, a su vez, os agradezco muchísimo que hayáis empleado unos minutitos de vuestro tiempo en leerme :)
Especialmente, gracias a Sann, mi graan tocaya (y, muy probablemente, la persona que mejor entenderá la parte práctica de mi texto), por haber pensado en mí para ser “frutilla por un día”. Me encantó la idea y estoy feliz de estar hoy ocupando este pequeño/graaaan espacio.
Aaahhh, tenía mis serias dudas de que alguien comentara y opinara sobre lo leído *-* Así que estoy emocionada, jajajaa. AAAHHH, no lo puedo ocultar :D
A partir de YA, me hago fiel adepta de este blog, creo que nadie mejor que él merece mi visita diaria. He estado “investigando” y es un placer leeros.
Y ya me dejo de tanta palabrería y me despido con un besote para todas (de momento uno… Ya vendrán más próximamente)
SvZ
P.D.: Os dejo unos pequeños agradecimientos en mi chotolog :)
P.D.2: Espero que ahora no se publique el otro comentario, jajaja.
# 3/05/2008
Gracias a vos por aportar un toque distinto a este blog!
Te esperamos siempre y sos bienvenida claro…
Besos para vos y tu tocaya!
# 3/05/2008
Veo que se han juntado las mejores frutitas cremosas, menuda macedonia va a salir de aquí. Y antes de desvirtuar peligrosamente mi discurso paso rápidamente a comentar el texto expuesto por Sandra II de Valencia y I de Strawberry Fields.
En el principio de los tiempos la Naturaleza inventó el amor, una placentera y trascendental herramienta para que las especies se perpetuasen, creasen en vez de destruirse, la supervivencia convertida en poesía.
Pero en su camino se encontró con el ser humano, empeñado en racionalizarlo todo en un principio para favorecer a la supervivencia de su especie, pero posteriormente, dentro de su egoísmo para asegurarse la supervivencia personal. La razón se convirtió en un arma para la dominación, más que una herramienta para la perpetuación, y las mayores destrucciones fueron justificadas desde la (sin)razón.
Y ahora, en la era en la que la razón ha permitido dotar al hombre de tiempo, gracias al trabajo de las máquinas, hijas predilectas de la ciencia, podrá iniciar una transformación íntima, personal, escuchando al corazón, al ritmo de la vida.
Saludos!
# 5/05/2008
Me gustó muchoo este post. Me hubiera gustado felicitarte con más tiempo por tu participación, pero esto es así… La verdad que la primera vez que lo leí lo hice tan por encima que me perdí, pero ahora, más tranquila puedo decir que este es uno de los textos con los que más me identifico.
La transformación, ser racionales toda nuestra vida, para pasar a ser pasionales en tan solo un instante. Y ahí todo cambia. Todo se transforma. Todo lo que eramos deja de ser para convertirse en algo nuevo, en una posibilidad de ver-nos tal cual somos.
Un gustazo!!
Espero leerte pronto.
Saludos!