Frutillas con Crema

El punto medio entre ellos y ellas

Como suelo hacer todas las semanas, mientras tomo mi desayudo cada mañana, hago un breve recorrido por la web. Selecciono el diario del día, controlo mi correo, y paso por algunos blogs que llaman mi atención. Esta vez fue el turno de Pendejos, el blog donde escriben cuatro adolescentes en la página de Críticadigital, y el post que me dio curiosidad fue uno de Bárbara Lanata, titulado “El Tortuga”, entonces pensé… “se me hace que esto está bueno”.

En dicho post, la autora empezó a narrar una situación “complicada” que una de sus amigas había tenido que atravesar con algún supuesto pretendiente. El problema en sí era que esta chica en cuestión estaba preocupada porque su chico “no avanzaba”, hasta que al cabo de un par de semanas, la cosa se puso estable y colorín colorado, ella terminó feliz con su “tortuga”. Hasta acá todo muy lindo, pero cuando empecé a leer los comentarios que los lectores dejan sobre el texto, me encontré con una platea femenina que dice que “de esos hay pocos, así que mejor cuidálo”, y una platea masculina que se quejaba por nuestras indecisiones argumentando que “si ellos avanzan muy rápido son unos hdp, y si van muy lento, o son gays, o la tienen chiquitita” –alegando que así pensamos nosotras-. Entonces inevitablemente llegué a esta reflexión: para ellos si nosotras vamos muy rápido, somos unas p%&#; pero si vamos lento, somos unas histéricas. ¿Entonces cuál es el punto medio?

Y en esa pregunta estaba todo el secreto. Tanto para nosotras como para ellos, es complicado definir el punto medio en una relación. Ir muy rápido es igual a complicar todo. Ir muy lento es igual no concretar nada. Es muy irónico como en una simple discusión se ven muy claro las posturas, que en definitiva, ¡son iguales para ambos sexos!

El punto medio está en brindar un poco de cada cosa. Es de a poco, comprometerse, pero sin el anillo; relajarse, pero sin llegar al Kamasutra– o por lo menos no al principio de una relación-; pedir, sin exigir y dar, sin regalar. El problema siempre del punto medio es que… se necesita equilibrio para mantenerse ahí.

Y el equilibrio se logra de ambas partes. La idea es que cuando uno va más para un lado, el otro se incline más hacia el otro y así constantemente para no caerse por ninguno de los dos bordes. El punto medio siempre es el climax de una negociación.

Y en una negociación, ambas partes siempre salen ganando.

Publicado
9 de September, 2008
Por
Liz

2 comentarios

  1. Luvian:

    # 9/09/2008

    la tortu boluu?!?!?!

    dios mio… vos y yo sabemos perfectamente q no siempre termina bien…yo mas q nadie…lamentablemente…

    pero es bueno ser tortu…aunq tmp zarparse de manuelita…

    paso a saludar.. a ver si tmb firmamos el mio…

    besoooss!!

    mi flog va dirigido a lo del domingo!!!

    tkm!!!

  2. Bubulina:

    # 24/09/2008

    Muy bueno el texto, Liz.
    Y es tan cierto… somos bastante antagónicos, pero creo que eso hace divertida a la cuestión.
    Me encantó la parte que dice “pedir, sin exigir y dar, sin regalar”, es genial.
    Nos estamos cruzando en la facu, un besote!

¿Qué pensás?


¿QUÉ ES ESTO?

Reflexionar, compartir e imaginar, junto con la diversión, son nuestras filosofías de vida. Oscilando entre los 18 y 30 años somos mujeres con historias que contar.

Creemos en el blog como punto de encuentro, donde cada una de nosotras tiene un espacio para reflejar su yo interior.

[+]