Sorpresas invernales
El invierno es una época especial. Quizás porque muchas veces nos damos cuenta en este momento que tan inestables somos. Y sí, dije bien, inestables. El frío nos pone más sensibles, quizás la introspección que nos inspira las tardes grises nos lleve a estar es una especie de limbo. En un territorio donde desconocemos todo lo que sentimos, y quizás por eso la inestabilidad.
La semana pasada me paso eso. Me sentí un poco inestable. Querer cosas y no saber bien qué. Sentir que no todo está y no saber por qué. Lo más curioso es que durante el transcurso de los días, siempre me encontraba con alguien distinto que de alguna u otra forma, le ocurría algo similar. Y eso me hizo pensar. Quizás, es verdaderamente la estación. Quizás, es solo una fase. Es algo que debemos atravesar.
Pero en mi caso, lo bueno de esta “angustia sin sentido” fue que en medio de una tarde muy gris encontré -sin buscar- personas de las que pude rescatar algo. Me dieron una extraña calma, que es difícil encontrar por azar. O tal vez, no se trataba de azar.
El punto es que… en medio de tanto frío, algo nuevo y calido surgió para darme inspiración. Y más que eso, cierta estabilidad que no encontraba. Este invierno, pese a sus tardes grises y sus noches llenas de lágrimas, tiene algo bueno que darnos. Pero todo es cuestión de abrir bien los ojos y saber apreciar a esas personas que se nos cruzan inesperadamente, porque seguramente, las respuestas que buscamos vienen de donde menos lo esperamos.

# 25/06/2008
Vos sabés que a mí me pasa distinto…
Cuando hace calor me desespero, odio el calor. En cambio, el frio me da paz. No quiere decir que todo me importe poco, si no que las situaciones críticas no me molestan y -además- tengo una sensación de “tranquilo, todo va a estar bien”.
Pensé que era el único que pensaba anímicamente con el frio.
# 25/06/2008
Sin dudas odio el frío. Y aunque parezca que soy una copiona, me pasó lo mismo. Encontré personas que con el simple hecho de hablarme de sus cosas y escuchar las mias me dieron paz.
Logré cierta estabilidad que comúnmente te quitan los días de frío, cuando los golpes se sienten más fuertes y la noche cae antes. La verdad me sorprendí yo también.
Me alegra mucho tenerte por acá otra vez xD ¡Ya se te extrañaba!
# 29/06/2008
Hola lizz…volvi. Lo que escribiste me parece totalmente cierto..lo que pasa es que en el calor uno sale y no deja de moverse y el frio nos hace quedarnos quietos y eso nos hace pensar un poco mas.
El invierno, el frio produce esos sentimientos porque necesitamos estar pensando en algo porque generalmente nos quedamos en nuestras casas y dormimos o miramos tele me parece, a mi me pasa pero creo que es por eso.
Bueno te dejo, es lindo saber que en días grises siempre aparecera un rayito de sol que nos ilumine…
Besos…hasta la prox