Frutillas con Crema

Una canción más

“Naive”, “Sunday Morning”, “Turn me on”, “Feeling good”… ¿y, sigo? Porque si me preguntan tengo…mmm… no sé… cerca de 500 – o más- canciones seguro para recomendar. O bueno, no sé si para recomendar, pero sí puedo decir que esas 500 canciones tienen algo mío. Dicen algo de mí. Es más que seguro que cada canción que sonó en nuestra vida, cuentan nuestra historia en cierto modo.

Nadie nunca se puso a pensar en realidad, cuánto dicen las canciones de nuestro repertorio diario -que escuchamos una y otra vez- sobre nosotros. A mí me pasó que por estos días escuché mucha más música de la normal –y eso que la gente que me conoce sabe que escucho mucha música como algo normal- y me dejó pensando en la cantidad de momentos en mi vida que representan, en cómo definen mi humor, en cómo explican lo que me está pasando en ese momento, en fin, como dije arriba, cuentan mi historia.

Pero la mejor parte de las canciones –por lo menos como yo lo veo- es que nunca nos abandonan. Suele pasar que muchas veces dejamos de escuchar determinado tema con la frecuencia en que lo hacíamos, y pasado un tiempo, cuando volvemos a escuchar esa misma canción, sentimos lo mismo de siempre. Las canciones deben ser lo único que en esta vida no cambian, y mantienen fresca la memoria de momentos simples pero imborrables. Nos trasladan en esos tres o cuatro minutos de duración a tiempos ya pasados, a tiempos que atesoramos o no tanto, pero que quedaron marcados dentro nuestro.

Y no solo nos recuerdan a momentos, sino a personas. Que están, o que no. Pero que seguro dejaron una huella. Yo personalmente cuando me siento algo sola y distante, muchas veces las canciones me acercan a los que más quiero. Y sí, así como les digo, las canciones son las que me acercan a ellos; porque inevitablemente, sus ritmos, sus melodías y sus letras, los describen y se hacen visibles en mi memoria.

Estoy convencida que las canciones que elegimos, conciente o inconcientemente, son como un albúm de fotografías. Nos relatan, de una u otra manera, la historia de nuestra vida.

Publicado
19 de August, 2008
Por
Liz

3 comentarios

  1. alejandra:

    # 19/08/2008

    Hola Lizz…..a mi tamb me gusta escuchar música….me trae lindos recuerdos…me vuelve a mi infancia, y a la ves a tiempos en los que no existía aún pero que por relatos me hacen pensar en ellos, canciones como “La chica del pelo largo”, cantado por mi papá jajja.

    Y si, nos identifican por alguna razón, nos sentimos parte de la misma por los momentos que estamos pasando seguramente.

    Buenolizzz como siempre me gustó mucho lo que escribiste…te dejo un beso enorme, adiossssssss

  2. luvian:

    # 21/08/2008

    yo siempre lo dije. No hay tema que no me recuerde a alguien o algo, es inevitable…

    La música nos acompaña dia a dia, no lo podemos evitar. No se que seria de nuestras vidas sin la musica, en especial la mia..o tmb la tuya…

    Tenemos la musica de la infanca, adolescencia, el primer beso o novio, momentos con amigas que como vos decias, marcaron y dejaron una huella en nos..

    Muchos temas que me identifican y mucho, y lo de volver a escucharlos, si es asi…tal cual. La magia de la música es increible…

    me paso a saludar!
    besoss!
    Te quierooo esquizooooo

  3. maru:

    # 8/09/2008

    Yo escuchando algunos temas de pink floyd o Nora Jhones podría morir ahí mismo sin problemas.

    Como ya sabés tengo una falta de sueño constante y la música es como es pastilla que tomo y me da pilas.

    Está bueno, porque escuchar música mientras llego tarde a la facu es adictivo, pero no perjudicial. Como si lo sería tomarme una pastilla enserio :P

    Lindo post :)

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