Sann
Vivo en la famosa Luna de Valencia, son contados los minutos del día en que no dejo volar mi imaginación. Sueño demasiado y nunca aprendí a disimularlo.
Algunos me llamarían testaruda, yo me re-definiría persistente. Existe algo en mi interior que no me permite darme por vencida, que me repite todo el tiempo
“Si no lo intentas, fracasás…”, y créanme que a veces haría lo que fuera por no escucharlo.
Lo que me falta en orgullo, me sobra en paciencia; alguna vez aprendí a esperar y a olvidar, a dejar al tiempo ser y pasar, y que con él se vaya todo lo que está de más.
Alguna vez quise creer que el afecto familiar era una obligación. Claro, con eso de que uno no elige padres ni hermanos, y ni hablar de parientes más lejanos, se hacía mucho mas fácil argumentar una relación complicada con alguno de nuestros seres “queridos”. Con frases como: ¿Por qué a miii me toco esta hermana?!! [...]
Debe ser que alguna noche, entre los mil pensamientos que llegan antes de dormir, decidimos que nos sentimos vacíos, tremendamente disconformes con lo “poco” que tenemos y, lo que es peor, sin ningún tipo de fuerza para intentar aquietar esa horrible sensación. Entonces, con cara de víctimas y ojos resignados, nos abandonamos a una absorbente [...]
En una de esas extensas conversaciones conmigo misma, en la que discutía si debía desesperarme ante cierta situación o no, me reencontré con la respuesta a esa y al resto de mis preguntas, la misma respuesta de siempre, tan simple y satisfactoria como la última vez, “es cuestión de Tiempo…”.
Si hay algo en ésta vida [...]
Manolo solía decir que a mi me gusta sufrir. Nunca se lo dije, pero cada vez que lo repetía se desataba en mi cabeza una jauría de pensamientos; era como si activara mi circuito auto-analítico y lograra que por un instante, un par de milésimas de segundos, estuviera completamente segura de saber quien soy.
No, no [...]
Yo creo en el Destino. Y no quiero verlo desde el punto de vista teórico, porque he pasado horas discutiendo sobre eso, es imposible ponerse de acuerdo y tengo mi postura, que insdicutiblemente no resuelve esa eterna pregunta existencial; por eso, hoy solo quiero decirles que me niego a creer en las casualidades, en la [...]
Desde chiquita tuve que acostumbrarme a los giros inesperados, esos continuos cambios que al principio eran aterradores y desestabilizantes, pero que hoy en día casi se convirtieron en mi estilo de vida.
El traslado de un país a otro, de una ciudad a otra y hasta hace poco de un barrio a otro (y no hablo [...]